San Pedro Alcantara funciono como Pueblo hasta 1945
La colonia de San Pedro Alcántara, fundada por Manuel Gutiérrez de la Concha , primer marqués del Duero, contaba en el año 1861 con algo más de 500 habitantes, en lo que se puede considerar como el primer año del doblamiento. Las leyes de colonización, promulgadas en los años 1855, 1866 y 1868, proporcionaron a la colonia algunas ventajas. Entre ellas no tener que pagar determinados impuestos, así sólo pagaban la contribución anterior a la constitución de la colonia, por lo que las tierras reconvertidas en regadío pagaban como si fueran de secano, tal como estaban antes, y tampoco pagaban las nuevas construcciones: ni las casas ni otros edificios. Esta exención fiscal disgustó a los terratenientes y a los Ayuntamientos de Marbella, Estepona y Benahavís (los términos municipales por los que se distribuían las casi 5.000 hectáreas de la finca), que veían como la colonia perjudicaba sus intereses recaudatorios. Al mismo tiempo los colonos se veían libres de algunas prestaciones personales, entre las más importantes la exclusión del servicio militar, que entonces era bastante duro y peligroso, debido a las continuas guerras, tanto las carlistas como las sostenidas en las colonias americanas. Estas exenciones duraron el mayor tiempo posible, pues el caserío se construyó a propósito a más de 7 kilómetros de la capital del municipio, y de acuerdo con la normativa las ventajas permanecieron vigentes durante 25 años.
 

Lo que no pudo obtener el marqués del Duero del Gobierno fue las subvenciones solicitadas para llevar a cabo distintos proyectos. Así le fallaron los ingresos de las administraciones públicas para organizar como él hubiera querido la granja modelo de capataces agrícolas y tampoco llegaron los sueldos del médico, del maestro o del cura que las leyes tenían previsto que se abonasen a cargo del Estado para los nuevos núcleos de población.
Debido a esas dificultades, la colonia tuvo que valerse por sí misma desde su origen. De este modo hay información documental de cómo el primer alcalde pedáneo, Pedro Morito, reclamó en vano las ayudas estatales. El propio cronista oficial de Marbella, Fernando Alcalá, ha reconocido esa independencia de la que gozaba San Pedro durante gran parte de su historia, tanto para organizar su vida cotidiana como en sus relaciones con las distintas administraciones; afirmando que sólo para el servicio militar y para los asuntos que tuviera que ver con los juzgados había que acudir a Marbella.
La autonomía de un pueblo, al igual que la de una persona, se basa fundamentalmente en su autonomía económica, y la de San Pedro continuó durante muchos años. Así la Sociedad Colonia de San Pedro Alcántara, formada por los compradores Joaquín de la Gándara y Luis de Cuadra en el año 1875, mantuvo y acrecentó esa autogestión de la finca, pues los nuevos dueños inyectaron grandes cantidades de capital para mejorar la infraestructura del lafitundio.